Federico de la Cruz Lacaci
Federico de la Cruz Lacaci
Teniente de Infantería
       
Nacimiento: 9/7/1900, El Ferrol (La Coruña)
Fallecimiento: 20/06/1926, Rif (Marruecos)
Acciones militares
  • Guerra del Rif: Pprotección del convoy a Tizzi-Azza (Marruecos)  (5 de junio de 1923)
Reconocimientos

Cruz Laureada de San Fernando
O.C. de 11 de agosto de 1926
(D.O. nº 177)

Federico de la Cruz Lacaci


Federico de la Cruz Lacaci (El Ferrol, La Coruña, 9 de julio de 1900 - Rif, Protectorado español de Marruecos, 20 de junio de 1926) fue un oficial del Tercio de Extranjeros condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando por su actuación en la protección del convoy a Tizzi-Azza el 5 de junio 1923 durante su servicio en la Guerra del Rif.

 

Acción de guerra

El 5 de junio de 1923 salieron nuestras tropas de Tafersit para proteger un convoy a las posiciones de Tizzi-Azza, Benítez y otras. El Tercio de Extranjeros, en que formaba el Teniente De la Cruz, constituía una de las columnas de protección del convoy, cuya misión era dominar el barranco de Igueriben, y ordenado a la unidad un ataque a la bayoneta para desalojar al numeroso enemigo que se hallaba atrincherado en el fondo de aquél y posiciones dominantes del mismo, y por haber muerto gloriosamente en la primera fase del combate el Jefe de la referida unidad, mezcladas y desordenadas las compañías por lo impetuoso del ataque y lo abrupto del terreno, fue el Teniente De la Cruz, al frente de unos cuantos legionarios y un oficial de su compañía, el primero que asaltó aquellas posiciones dominantes, desde las que se causaban numerosas bajas a las demás fuerzas que combatían en el fondo. Desalojado el enemigo de aquellos sitios, se sostuvo éste heroicamente en el terreno conquistado, a pesar de los violentos esfuerzos que para reconquistarlo hicieron los moros, al darse cuenta de los pocos que acompañaban al referido Teniente, quien se mantuvo en esta situación hasta ver de regreso el convoy, que había llegado a las posiciones a que se dirigía, y que únicamente, y a pesar de lo crítico de la situación por el aumento del enemigo, no dio la orden de retirada hasta recoger los heridos y armamento y escasas municiones de los muertos, haciendo cara siempre al enemigo con los tres legionarios ilesos que le quedaban.